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QUÉ DIFÍCIL ES HABLAR EL ESPAÑOL

Posted in LA VIDA ES PARA REIRSE, LIFE THROUGH THIS STREETS, LIFE THROUGH THIS CITY with tags , , , , , , on octubre 12, 2014 by clauxx

Durante mi estancia de 2 años en el paradisiaco Cancún, sin esperarlo tuve la oportunidad de experimentar y de convivir con los modismos, acentos y expresiones no solo de Cancunenses sino de todo extranjero de medio tiempo y forasteros permanentes, pues al laborar en un lugar donde es difícil encontrar personas de la misma región de uno, tuve que acostumbrarme a escuchar palabas que al inicio me parecieron extrañas y en ocasiones chistosas. He aquí unos ejemplos de algunas situaciones que me sucedieron y otras más que me contaron:

FERIA Y CAMBIO
Una de las primeras palabras de las que tuve mucha dificultad omitir en mi vocabulario recién llegue a Quintana Roo fue “la feria” o sus derivados “¿traes feria?” o “no traigo feria”, pues es muy común y aún más costumbre en mi región decir esta frase en vez de “cambio” o “no traigo cambio”. En una ocasión le pregunté a un compañero que no conocía si me podía “feriar” un billete. Lo primero que éste me preguntó fue ¿eres de Monterrey verdad? Me sorprendió tanto que me lo dijera, ya que estaba segura que nunca antes nos habíamos conocido y entonces le respondí: “si, ¿por qué?” Y me contestó que solo los regios utilizan la palabra “feria”. Al intentar evitar esta palabra, me quedaba pensando por unos segundos cuál era la manera correcta de señalar que necesitaba algunas monedas. Después supe que en Cancún solo se le dice “feria” al dinero en sí, aunque no es muy frecuente que lo digan. Asimismo escuché que muchas personas le llaman “sencillo” a las monedas, a lo que nosotros los regios también le decimos “feriecita”.

¿ESTÁS CAMOTE?
Un modismo que utilizan las personas originarias de Cancún o quienes tienen muchos años viviendo allá es “Estoy camote” cuando se encuentran muy ocupados o tiene muchísimo trabajo. Al principio no entendía muy bien a que se referían, cuando decían aquella frase yo me ideaba algo así como esto:

estoy camoteY cada vez que lo mencionaban, me causaba gracia y me imaginaba a la persona en cuestión con cara de camote y en la posición antes publicada. Cabe aclarar que en México, el camote es una planta hortaliza de uso comestible y se utiliza como postre en algunas regiones del país así como ingrediente para diversas recetas de repostería y dulces típicos. Es cotidiano además el expresar “camotiza” a cargas de trabajo muy pesadas. Ello me hacía imaginarme a personas recibiendo camotes, similar a una escena de “tomatazos”. La palabra “camote” como tal es también utilizada como albur refiriéndose a las partes sexuales masculinas (aunque leído de esta manera ya no suena tan grosero).

COLOMBIANOS
Entre los latinos que más frecuentan la ciudad de Cancún para vacacionar son los colombianos y todos ellos sin excepción mencionan las mismas frases al dirigirse a alguien y pedir un favor;

Saludo: Si, ¡buenah noche! (díah o tardeh) ¡Si, señora!, ¿Uté me pudiera hacer un favor? Sería tan amable de… (Solicitud o favor)

Persona que atiende la solicitud: ¿Desea algo más?

Despido: No señora, no mah naha. Eh uté muy hentil. ¿Será que me lo pudieran brindar en un ratico?

En un inicio sentía raro cuando un colombiano me decían “señora”, me sentía vieja y entonces me esforzaba para que mi voz se escuchara más joven, pero era inútil, todos me llamaba igual. Al poco tiempo de convivir con ellos, supe que era una manera formal de dirigirse a alguien con respeto y no importaba la edad de la mujer con quien hablaran, pues para efectos generales todas somos señoras…

POCILLOS
Al trabajar en un hotel como atención al cliente y tener contacto directo con todos los huéspedes, en una ocasión recibí una llamada de una visitante colombiana y me solicito unos “pocillos” para su habitación. – ¿Pocillos? pregunté, – ¡Si señora!, necesito unos 3 o 4 pocillos porque la camarista se los ha llevado. No tenía ni idea qué eran pocillos, solo sabía que mi huésped necesitaba 3 ó 4, así que tuve que llamar al gerente en turno para preguntarle si el sabia el significado. Afortunadamente me respondió que POCILLO eran nada menos y nada más que tazas para café. Luego de eso, no me fue para nada difícil conseguírselos…

¿CARA DE QUÉ?
Si bien una palabra puede tomar un significado diferente en ciertas regiones de estado a estado, cuanto más si se refiere a un país completamente diferente a nuestro lugar de origen. La siguiente historia es una de las más graciosas que alguien me ha contado, a la fecha no lo he podido superar (y creo que no lo haré nunca).

Uno de mis compañeros del hotel me platicó que en una ocasión en el área de la recepción se encontraba un joven mexicano tratando de seducir a una chica cubana y entre pláticas y bromas que le hacia la dama, el chico envuelto en risas y para tratar de quedar bien, se le ocurrió decir: ¡hay señorita!, ¡Usted tiene una cara de pinga!, haciendo alusión que la muchacha tenía muy buen sentido del humor, aunque ella no pensó precisamente eso… En México indicar que alguien es muy pingo o muy pinga se refiere a una persona que es muy traviesa o realiza travesuras en tono de juego. Es una expresión muy común de los adultos hacia los niños cuando éstos son hiperactivos y rebeldes pero a primera vista aparentan lo contrario. En pocas palabras es un sinónimo a decir “eres un diablillo”. Sin embargo en Cuba la palabra PINGA en género femenino alude al órgano sexual masculino y se interpreta como una grosería y hasta falta de respeto por parte de la persona que expresa la palabra. “Pinga” es una palabra tan fuerte para los cubanos como lo es “la polla” para los españoles o “v” para los mexicanos.

En resumen, el hombre con las mejores intenciones trató de decirle a la cubana que tenía una cara de diablilla como una forma de elogio, pero lo único que la mujer entendió fue una insolencia al haber sido llamada “cara de pene”. Mi compañero cuenta que desde luego, la chica se puso furiosa y le reclamó al joven por haberle ofendido de esa manera. Tengo la leve sospecha que si el caballero pretendía invitar a salir a su conquista, definitivamente perdió toda oportunidad luego de aquel incomodo evento…

¡¡ÉCHAME AGUAS!!
Una historia más fue cuando mi prima hermana me comentó que su novio de origen salvadoreño pero residente en Estados Unidos, en una visita que le hizo para saludar a la familia de mi pariente, tuvo una reunión con su suegro y cuñado, entonces al momento de que mi primo le pidiera de favor que le ayudara a supervisar la calle para sacar el auto de la cochera, se lo solicitó como “échame aguas, por favor”. Éste término es muy habitual en mi localidad y se entiende bien cuando requerimos apoyo de alguien para vigilar un camino o zona de la cual no tengamos completa visión y/o pueda existir algún peligro. Al pedir “échame aguas”, significa que el sujeto que alerta avisará algo así como “¡¡aguas!!, ahí viene un coche” o “¡¡aguas!!, cerca de ti está un sillón” o “¡¡aguas!!, está caliente la sartén” solo por mencionar algunos. Dicho de otro modo, “¡aguas!” es un equivalente de “¡cuidado!” solo que más divertido…

Si el novio de mi prima hubiera leído esta explicación antes de que el hermano de su novia le pidiera “echarle aguas”, seguramente se hubiera ahorrado la penosa situación de llevarle a mi primo dos tinas llenas con agua cerca de su coche y se hubiera evitado toda la confusión (sobre todo el de solicitar agua a sabiendas que no iban a lavar el vehículo en ese momento)…

¿Ingrata?
Y si escuchar palabras en nuestro propio idioma es a veces confuso, lo es más aun cuando nos hablan en otro idioma, por ejemplo el portugués. En mi área de trabajo en playas caribeñas era muy común recibir visitantes brasileños y entre su poco español y nuestro poco portugués nos dábamos a entender en la mayoría de las ocasiones y nos familiarizábamos con las expresiones más comunes que utilizaban para pedirnos alguna cosa y agradecer por ello. En una ocasión una de mis compañeras de ama de llaves me hizo una pregunta muy particular sobre el significado de una palabra algo así como “ingrata”, “abrigada”,”ingratada”, pues al momento de entrar a una habitación para llevar un par de toallas, la huésped le menciono esa frase que no es otra cosa más que el agradecimiento que la mujer originaria de Brasil le hizo a la camarista. “Obrigada” es la forma de decir “Gracias” a una persona de género femenino, tanto como “Obrigado” se lo mencionan al sexo masculino. Sin embargo mi compañera sintió la necesidad de preguntarme la traducción ya que no entendía el por qué había sido llamada “ingrata” si no había cometido ninguna falta para con los huéspedes….

Ya para finalizar, les dejo un video muy adoc con las experiencias antes mencionadas, ¿tienen alguna experiencia similar y chusca?, compártanla dejando un comentario al final del blog para conocer otras frases y modismos que son ajenos a nuestro vocabulario, tal como lo dice esta canción:

Y hablando de palabras y expresiones, hace ya un tiempo que escribí este blog llamado “mexicanismos” que muestra un contexto amplio sobre las oraciones frecuentes que utilizamos los mexicanos para referirnos a ciertas cuestiones y cosas de la vida cotidiana. Espero que también les guste:

https://clauxx.wordpress.com/2010/01/18/mexicanismos/

MEXICANISMOS

Posted in LIFE THROUGH THIS STREETS, LIFE THROUGH THIS CITY with tags , , , on enero 18, 2010 by clauxx

Debido al exceso de tiempo libre por motivos de las vacaciones en la escuela, ahora esa inversión de tiempo se ha dirigido hacia los libros (además de otras actividades). Justamente, esto me ha orillado a buscar y rebuscar en los recovecos de mi mansión buenos títulos de historias celebres y no tan celebres. Con esta actividad tuve la suerte de encontrar en un estante abadonado, unos volúmenes pertenecientes a mi hermano, así que me dispuse a hurgar hasta rellenar mi librero.

Posteriormente, muy felíz y dándole un repaso a las sinopsis de cada ejemplar, encontré un manual de apenas unas 30 paginas con el titulo de “Mexicanismos”, me resultó relevante, al punto que le di una hojeada un poco mas despacio y me pareció interesante (además de gracioso) el significado de algunas palabras, que, como mexicanos, ya estamos acostumbrados a escuchar. Considero que la lengua española es sumamente amplia, lo que la hace complicada para personas no nativas del castellano (y sin embargo desean aprender), así como para personas de diferentes regiones donde el sentido de una palabra puede representar diversos significados que pudiesen estropear una conversación. Inclusive en el mismo México, por ejemplo, en el norte de éste, algunos modismos son diferentes a los del sur, y ni hablar fuera del país, pues America Latina también es muy rico en expresiones que para los ajenos pueden parecernos incoherentes.

Es por todo esto que me di a la tarea de hacer una lista de las palabras mas frecuentes que utilizamos y con esto improvisé una historia de manera en que sea representada de dos formas pero exponiendo exactamente lo mismo (además que puse a prueba la capacidad de imaginación que tengo). La primera consta de la lectura “original”, un relato sin modismos y que cualquier hispano-hablante pueda comprender (o al menos eso es lo que intenté). El segundo texto comenta precisamente la misma redacción que el inicial, pero al estilo mexicano.  Esto es lo que resultó:

¡Hola! Permítanme conversarles que me encuentro muy triste porque hace unos días fui a casa de un amigo que estaba muy decaído a causa de que lo metieron a la cárcel debido a un ser ignorante y de mal gusto en los Estados Unidos, me relató una historia muy desagradable;

“Resulta que antes de que mi madre falleciera, me dijo: – ¡hijito mío!, tenemos muchas deudas, deja de hacer el vago y consigue un trabajo como es debido…- pero no le prestaba atención, pasaba mi tiempo ingiriendo bebidas alcohólicas acompañado de puros holgazanes, era yo muy joven.

Ya después que no tenia dinero ni siquiera para unos huevos, hice mis maletas y viaje hacia Estados Unidos, pero me tenia que poner muy listo para que no me atrapara la policía de inmigración de los Estados Unidos. Ese mismo día llegue a la ciudad, fui a un lugar para comer, pero solamente traía 50 centavos en el pantalón. De pronto una rubia de cabello rizado se me acerco y preguntó si buscaba empleo, le respondí afirmativamente y después me dio de comer pavo asado. – ¡De acuerdo!, corta el césped de la entrada y te busco una habitación donde dormir.-

Al día siguiente me envió a una casa de gente pudiente, donde me recibió la criada, ¡una mujer muy atractiva!. Bromeamos un momento y luego me dijo que me veía mal vestido, así que me llevo a cambiarme la ropa. Después de un rato salí muy arreglado con una gorra que era de baja calidad, pero aparentaba ser buena. Más tarde llego la dueña de la casa con sus dos hijos; una mujer con aspecto de prostituta y un joven que aparentaba ser homosexual.

La verdad es que nunca me agrado trabajar en ese lugar, la Señora era una mujer libertina que solamente me estaba molestando, gozaba que fuera un adulador con ella, pero me hacia el tonto porque únicamente atajaba a la camarera, me atraía mucho. En una ocasión nos quedamos solos ella y yo en la mansión, nos tomamos unas cervezas, nos pusimos tan ebrios que únicamente recuerdo que cogí sus pechos y su trasero y de pronto estábamos desnudos realizando el acto sexual.

Dos meses posteriores a esto, me comento que estaba embarazada. – ¡Que bueno!- le dije, pues íbamos a tener un niño. Yo si pensaba enlazarme con ella, pero su hermano, una persona grosera y muy poco amable que era un atrevido con mi novia, se entero del suceso y fue a buscarme bastante enojado. – ¡hijo de una prostituta!, ¿te vas a casar con mi hermana, o no tienes testículos? Nota:(esto último también se puede cuestionar como ¿te vas a casar con mi hermana, o no eres hombre?)

Luego de esto, envió unos tipos cualquiera para hacerme daño, dándome unos fuertes golpes en la cabeza que me hicieron vomitar sangre. No conforme, tramó la falacia de que me había robado un bolígrafo de oro de muy buen gusto perteneciente a la Señora, así que ésta me envió a la policía, yo les ofrecí un soborno con todo el dinero que traía para que me liberaran, pero solo me hicieron tonto y en encerraron, después me arrojaron al desierto, allá donde parece que los búhos te comerán vivo. Después de varios días, me encontró la policía de inmigración y me regresaron a México nuevamente. Estoy seguro que mi novia esta a punto de dar a luz, pero he perdido comunicación con ella…”

Ahora bien, ¿Cómo seria redactada esta misma historia comentada por un mexicano?, he aquí una idea:

Quihúbole! Pos déjenme platicarles que ando muy aguitada por que hace unos días fui al cantón de un cuate que andaba muy amolado porque lo metieron al bote por culpa de un naco en el otro lado, me contó una historia muy gacha;

“Pos resulta que antes de que mi jefa se petateó me dijo: – mijito!, tenemos muchas drogas, deja de huevear y ponte a jalar como se debe…- pero no le hacia caso, me la pasaba sobre el pisto con puros cholos, estaba muy chavo.

Ya después que no tenia lana ni ‘pa unos blanquillos, hice mis petacas y me fui ‘pal gabacho, pero me tenia que poner muy buzo ‘pa que no me cachara la migra. Ese mero día llegue a la cuidad, fui a un lugar ‘pa tragar pero, nomás traía un tostón en el pantalón. De pronto una güera de pelo chino se me arrimo y me pregunto si buscaba chamba, le dije que si y después me dio de comer guajolote asado. – Ándale pues!, corta el zacate de la entrada y te busco un cuarto donde jetear.-

Al otro dia me mando a un cantón de gente ricachona, donde me recibió la gata, !un cuero!. Charreamos un rato y luego me dijo que andaba muy fachoso, así que me llevo a cambiarme las garras. Después de un rato ya salí todo relamido con una cachucha muy chafa, pero se veía padre. Más de rato llego la patrona con sus dos huercos; una vieja piruja y un chavo que parecía joto.

La neta es que nunca me gusto jalar ahí, la patrona era una araña que nomás me estaba fregando, le gustaba que anduviera de barbero con ella, pero me hacia el pato porque yo siempre andaba atrás de la sirvienta, me pasaba un chorro. Un día nos quedamos solos ella y yo en la casota, nos tomamos unas frías y nos pusimos tan pedos, que nomás me acuerdo que le agarre las chiches y las nachas y de rato ya estábamos encuerados cogiendo.

A los dos meses de eso, me dijo que estaba panzona. – Que suave! – le dije, pos íbamos a tener un chamaco. Yo si pensaba matrimoniarme con ella, pero su carnal, un pelado mamon que era bien concha con mi vieja, se entero del pedo y fue a buscarme bien encamotado. – hijo de la chingada!, te vas a cantonear con mi carnala, o no tienes huevos?-.

Luego de eso me mando unos güeyes ‘pa chingarme y me pusieron unos buenos madrazos en la maceta que me hicieron guacarear sangre. Y no conforme, inventó que me había clavado una pluma de oro muy chida de la casa de la patrona, así que me monto a la chota, yo les pasé unas mordidas con toda la feria que traía pa’ que me dejaran libre, pero nomás me hicieron pendejo y me encerraron un rato, luego me aventaron ‘pal desierto, allá donde parece que los tecolotes te van a comer vivo. Después de varios días, me encontró la migra y me devolvieron ‘pa México otra vez. Estoy seguro que mi vieja esta a punto de aliviarse, pero ya no supe nada más de ella…”

Esto es un modo de comprobar que tenemos la facilidad de expresar nuestras necesidades de diversas maneras… ¿Cuál de los dos relatos les parecio mejor comprensible?, o mejor dicho, ¿Cuál se entiende mejor?…